Es un dolor de cabeza casi constante. Esas cosas que deseas que no estén ahí, porque no hay ningún motivo por el que deban estarlo.
Cada vez que intento hacer algo diferente, viene a mí, como si no quisiese que me olvidase de que está ahí, y que no se va a ir.
Cada vez que intento hacer algo diferente, viene a mí, como si no quisiese que me olvidase de que está ahí, y que no se va a ir.
Como si mirar por la ventana de tu habitacion una y otra vez se tratase...Siempre es igual. A veces hay más luz, tiene un bonita imagen, donde todo aparece reluciente. Otras,está oscuro, con pequeños rayitos que te iluminan ciertos puntos, pero que aún así, carecen de importancia. También hay veces en las que está nublado, y no sabes bien hacia donde mirar porque todo te parece igual de gris y triste. Así es ese constante dolor de cabeza.
No quiero tenerlo dentro, no quiero que me persiga en cada pensamiento. No, si todo eso va a acabar mal. Sólo quiero tenerlo ahí, si tu vas a estar conmigo para soportarlo, porque entonces habría millones de motivos por los que aguantar ese dolor de cabeza.
No hay comentarios:
Publicar un comentario