domingo, 26 de febrero de 2012

Tiempo.

No me acordaba de lo fácil y rápido que los sentimientos pueden llegar a cambiar. Que sin darte cuenta, el que un día ocupaba la mayor parte de tu tiempo, pasa a ocupar medio segundo al día, o a la semana.

De lo negro al color. Del color a lo negro. De lo negro al color. Del color a lo negro. Y así continuamente.

¿Sabeis? Me he dado cuenta de que me ilusiono demasiado rápido, que me gusta pensar demasiado y que las personas que más sonrisas me sacan son aquellas a las que recuerdo más a menudo. Pero lo que quiero ahora es acordarme de mi misma. Olvidar a los demás y pensar en que hacer conmigo.

Quiero seguir empezando y acabando el día con esta sonrisa de oreja a oreja :)

No hay comentarios:

Publicar un comentario